13 sept. 2009

Historias de los mayores



Este proyectil lo sacaron los vecinos del Mazucu de un avión alemán que se estrelló en una ladera del Peña Blanca. Llevaba seis bombas en su interior, de seiscientos y mil kilos. También encontraron dentro unas cajas de galletas que los vecinos se repartieron, pero lo que no sabían era que aquellas golosas galletas contenían estimulantes que usaba el ejército y provocó alteraciones en el sueño de quienes las comieron.




"Un amanecer estaban formando los soldados de un batallón republicano en una pradera del Cuera cuando a sus pies vino a parar un obús que había sido disparado desde el buque Almirante Cervera; pero no explotó. El disparo había sido certero pero por algún motivo la carga no llegó a detonar. El explosivo era de gran calibre y de haber funcionado habría provocado un importante número de bajas".

"Mi padre nos tuvo a mí y a mis hermanos durante quince días en una cueva desde donde oíamos y veíamos los combates, éramos unos niños y hoy setenta años después aún despierto muchas noches sobresaltado con los recuerdos de aquellos momentos".

"Que nunca más nos veamos en otra igual".

No hay comentarios:

Publicar un comentario